Tras desmantelarse la antigua estructura de madera, que ofició como tribuna oficial del estadio de Newell’s hasta ese entonces (luego de ser desarmada fue vendida al Club Atlético Provincial, que la instaló en su campo de juego), se empezó a construir en su lugar la nueva tribuna, que sería la primera de cemento que tuvo el club.

La construcción fue proyectada y llevada a cabo por la prestigiosa firma rosarina Ferrarese Hnos. y Cía. Se trató de una obra de ingeniería de importancia para la época, ya que no posee en el exterior ninguna columna de sostén y de allí su apodo “La Visera”. Fueron construidas de esta manera, también por esos tiempos, unas tribunas en el Hipódromo de la ciudad.

El primer partido que se disputó con la nueva tribuna techada fue el que llevaron a cabo los seleccionados de Rosario y Buenos Aires el jueves 9 de mayo. Dicho cotejo se organizó con el objetivo de recaudar fondos para la construcción de un local propio para la Liga Rosarina de Football. Posteriormente, el domingo 12 de mayo, Newell’s Old Boys jugó en su estadio ante Sparta, a quien venció por 3 a 1, con tantos de Manuel Azurmendi (2) y Rogelio Paz Murúa.

La inauguración oficial, el 26 de mayo de 1929

Con motivo de la celebración se preparó una gran fiesta en la que estuvieron presentes representantes de los distintos clubes que participaban en la Liga Rosarina. Para acompañar la jornada se celebró un encuentro de fútbol entre el anfitrión y Boca Juniors, invitado para el evento especial. Bajo el arbitraje de Juan Rota, el cuadro rojinegro formó con José Serena; Fermín Lecea y Natalio Molinari; Alfredo Chabrolín, Cataldo Spitale y Julián Sosa; Rogelio Paz Murúa, Valentín Ercole, Walter Haumuller, Manuel Azurmendi y Agustín Peruch.

El Presidente de la institución por esos años era Víctor Heitz y el puntapié inicial estuvo a cargo de la señorita Margarita Semino, familiar de Humberto Semino, socio fundador del Club Atlético Newell’s Old Boys.

A pesar del traspié por 3 a 0, no se vio opacada la celebración de la inauguración de la flamante tribuna, que aún en nuestros días se puede contemplar ya que mantiene la fachada original. Es la platea oficial, que fue testigo de innumerables jornadas futbolísticas rojinegras, que vio a grandes jugadores comenzar su carrera, también presenció alegrías y tristezas y que el 22 de diciembre de 2009 (80 años y casi 7 meses después) fue bautizada con el nombre de Gerardo Martino, jugador con más presencias con la camiseta de Newell’s.